Exposición individual para la Galería Weber-Lutgen (Sevilla) Diciembre 2025- Marzo 2026

SOMOS PIEL és una proposta expositiva que reflexiona sobre la pell com a espai de transformació del cos de la dona, amb especial atenció als canvis físics i simbòlics vinculats a la menopausa. Tant en escultures, pintures, fotografies i dibuixos com en instal·lacions i accions performatives, les pells de cítrics esdevenen metàfora de l’envelliment, la fragilitat i la resistència. La mostra construeix un relat sensorial i poètic sobre el pas del temps, la memòria corporal i la redefinició del cos femení fora dels imaginaris normatius.


Acción performativa en la que la artista camina fuera de la galería con medias de rejilla color piel y naranjas bajo el pie izquierdo, intentando no romperlas hasta que inevitablemente se convierten en zumo. El recorrido se recoge en vídeo y fotografía. 

La performance explora la tensión entre la voluntad de preservar y la inevitabilidad de la transformación. Cada paso exprime la fragilidad del cuerpo y del ciclo vital.

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Instalación de medidas variables.2025

El vestido del tiempo: fragilidades suspendidas Medias de distintos tonos y tejidos, perchas y naranjas.

Texto: Txaro Fontalba .Foto :Eduardo Sorrouille

PIEL A/ANTE/BAJO/CON… PIEL

Maite Luengo Aguirre

Profesora de la Universidad del País Vasco

Un abrazo acompañado por el zumbido del exprimidor. Un aroma que sugiere despertares. Una acción cotidiana que, de la mano de Dolo Navas, abre paso al arte. La vida y sus restos atraviesan esta investigación creativa realizada a partir de la piel de la naranja, donde la artista evidencia la versatilidad de esta peladura como elemento que arropa, perfuma, tiñe y se metamorfosea constantemente.

Las horas se arrastran, los minutos avanzan y los segundos vuelan sobre las pieles de las naranjas. Estas se convierten en relojes que registran el paso del tiempo con sus cambios físicos, un devenir que nos recuerda cómo la naturaleza puede con todo artificio. Parece pedir un regreso a la naturaleza, un deseo de conexión que las intervenciones estéticas contemporáneas pretenden frenar. 

De hecho, esta concepción del tiempo, podríamos entenderla también como una reflexión sobre lo que supone envejecer. La carne cede a la atracción que la tierra ejerce sobre el cuerpo que cubre. Se deja llevar por la gravedad, como las naranjas que, cobijadas en un sujetador, comienzan a secarse o como aquellas que muestran su peso vistiendo medias, sugiriendo que la carne empuja a la piel hacia ese retorno a la tierra.

Este vínculo natural aparece en la propia asociación entre el cuerpo humano y la naranja. La expresión “piel de naranja”, empleada frecuentemente para hablar del aspecto de muslos femeninos, porta una connotación negativa. Dolo Navas nos invita a ir más allá, explorando nuevas asociaciones entre fruta y personas. Por ejemplo, con trajes para humanos que imitan la piel de naranja, convirtiendo el cuerpo sugerido en pulpa. 

Así, nos hace reflexionar sobre el concepto de piel. Pieles frutales, humanas, textiles y plásticas. Las “armaduras” hechas con fragmentos de muñecos de plástico se suman a estas estratigrafías dérmicas que reflexionan entre lo natural y lo artificial. Los cuerpos se reinventan, mutan y proponen nuevas formas de existir, como la peladura que se disfraza de pincelada pastosa para acompañar a una pintura. 

El proceso creativo recogido en dibujos y bordados sigue activo en la propia galería. Por una parte, encontramos el secado propio de las naranjas, que muestra la evolución vital en las mismas. Por otra parte, tenemos la participación colectiva del público, quien es invitado a reflexionar en torno a la relación que guarda con esta polifacética fruta, al emplear sus restos como aromáticos y cambiantes sellos. De este modo, la exposición se va transformando, convirtiéndose en testigo de la renovada amalgama de contactos piel con piel que reúne.